Creiste tener
el vertice
de mi corazon
entre los angulos
de tus labios
y de nada sirvio
mala hora siempre
sera peor arena
en nuestro reloj
y los duendes del salon
conocen las impertinencias
con que me he roto la voz
gritarselas a un cielo
de estrellas
cada vez mas sordas
fue mi humilde autocompasion
y esa mirada triste
es el preludio de un
peor atardecer
pues escasea la sonrrisa
que es fugaz, y contemplo
pocas desde mi ataud
de aire a respirar
y el sueño
como algodon
de los angeles
vuelta alto
demasiados
kilometros quizas
por encima de nosotros
pero puedo esperar
en este orbe de cristal
si, podre esperar
en esta estampa de
mil y una soledades
y melodias vacias
de sentido
la hora del ocaso
de mi vida
podria jurar
y no es en vano
pues en vano
solo prometo
tu felicidad
que quizas junto
a este cuerpo
maltrecho puedas
saborear el perfume
que se ve en el tacto
del iluso
aun asi
de nada sirvio
0 Respuestas a “de nada sirvio”