Que es cierto lo pasado está muy claro,
y que los días son soleados contigo también,
sin piedad alguna te sonrío y me miras,
sin pararme a respirar te quiero y me quieres.
Por favor que no quede ni un momento en el olvido,
que no se pierda ni una palabra aquí en mi oído,
quiero hacerme fotos para verme bien,
y ser consciente de la imagen.
Presiento y detallo tu abrazo aquí en mi pecho,
lo aprieto para oír bien tu risa y tus palabras,
preparados están mi cuerpo y mis sentidos para tí,
no miento cuando digo que mi vida es tuya.
Es tarde y duermes desde hace algunas horas,
aún así no puedo dejar de oír tu tranquilidad,
no sabes lo que me das apenas sin moverte,
que cuando me acaricias yo ya soy tú.
La luz aporta ya poco respecto a lo que pretende,
soy un hilo que pende de tí y te pienso y pienso,
no descanso un segundo en esta ya larga noche,
si no es con mi mano cogiendo la tuya.
En el tiempo en el que he pretendido escribir esto,
ha hecho que disminuya el que queda para verte,
ya no hay penas en mi pequeña caja de zapatos,
es tu amor el que me envenena y desencaja.
Tú!, Duérmete!, ¿no ves que escribir no da calor?,
da color a una cama que se hace enorme,
a un papel repleto de horas en blanco,
a un sinfín de palabras no paridas por la mente.
Ya es suficiente por hoy y esta madrugada,
te he dado y doy todo lo que de mí en mis manos está,
hasta mañana si la vida quiere,
hasta mañana si queremos los dos.